Criminalización de la pobreza

Represión en el barrio 544 viviendas de San Luís

la policia me persigue por ser pobre

Este domingo en horas de la tarde, sucedió un grave hecho de represión en el barrio 544 viviendas. Un grupo de policías disparó contra vecinxs y se llevaron detenidos a 4 jóvenes. Todos fueron llevados a la comisaría Nº 3 de la ciudad capital de San Luis.
La situación se generó cuando un patrullero se acercó a un grupo de jóvenes que estaba reunido en un descampado. Como efecto del miedo a la policía que se ha generalizado en los barrios, los jóvenes salieron corriendo e inmediatamente la policía empezó a disparar. Luego ingresaron a diferentes domicilios sin ninguna orden de allanamiento y finalmente se llevaron a los cuatro chicos.
En horas de la mañana del lunes, dos de los detenidos, que eran menores de edad, habían sido liberados mientras que otros dos aún siguen en la comisaría tercera.
Hasta el momento, la policía no los ha liberado y desde la CTA se ha tramitado un habeas corpus que permitirá la pronta liberación. Las fuerzas de seguridad declaran que todos fueron detenidos por averiguación de antecedentes, pero los vecinos del barrio manifiestan lo excesivo del accionar policial, quienes entre balas y portazos intimidaron a lxs vecinxs.
Audio entrevista con Zunilda Campo, quien narra lo sucedido:

A continuación compartimos comunicado de la CTA Autónoma y registros de lo ocurrido.

Comunicado de Prensa:
La CTA-A repudia enérgicamente la represión desatada en horas de la tarde, contra vecinos del barrio 544 viviendas de la ciudad de San Luís y denuncia públicamente la detención de menores de edad tras haber sido amenazados con armas de fuego que fueron disparadas por personal policial de la provincia.
No es la primera vez que está Central recibe denuncias del accionar policial no sólo contra jóvenes sino contra niños de poca edad. En esta ocasión testigo de la situación y víctima de la violencia policial fue nuestra compañera, Zunilda Campo, Secretaria de organización de la Central.
Responsabilizamos al gobierno de la provincia por la utilización de fuerzas armadas que actúan impunemente contra la población.
Los males que aquejan a la sociedad, producto de un sistema político violento, cuya base es la explotación de los trabajadores y sus hijos, no se combaten con represión.

Imágenes del tiroteo:

Testimonio de las detenciones:

Información de utilidad:
Compartimos algunos fragmentos extraídos del «Manual del pequeño detenido», elaborado por la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), para saber qué hacer si te detienen.

LO QUE HAY QUE SABER SI TE DETIENEN
Cuando nos enteramos que alguien está detenido, generalmente no sabemos qué hacer. Pensamos en llamar un abogado, pero la hora o la distancia hacen que pase mucho tiempo, y mientras tanto, puede estar siendo golpeado. Hay mucho que podemos hacer, si sabemos algunas cosas sencillas y estamos organizados para defendernos rápido.
*Si te detienen, la policía tiene obligación de dejarte hablar por teléfono con un familiar, un abogado o una persona de tu confianza. También tienen que decirte, a vos y a quien pregunte por vos en la comisaría, si la detención es porque te acusan de un delito, de una falta o contravención, o “para identificar” o “averiguar tus antecedentes”. Claro que sólo cumplen esas obligaciones cuando sienten que no tienen más remedio, porque tienen enfrente alguien que sabe y puede generarles un problema si no lo hacen.
Ellos esperan de nosotros dos actitudes: que temblemos de miedo, o que bardeemos. En cualquier de las dos situaciones, su poder crece. Es importante cómo nos paramos frente al policía en la calle o en la comisaría. Tenemos que hablar con firmeza y seguridad, con frases completas, mirando a los ojos, porque así los descolocamos, y ya ganamos terreno.

PRIMERAS ACCIONES
Lo primero que tenemos que hacer cuando nos enteramos que alguien está detenido es llamar o ir a la comisaría. Si somos varios, mejor. Es muy importante que nos expresemos con seguridad y con las palabras apropiadas. Los policías nos van a mirar muy distinto si ven que hablan con una persona que sabe de qué se trata y a la que no pueden confundir. Tenemos que saber qué preguntar y a quién preguntárselo, y entender lo que nos dicen.
Siempre tenemos que saber antes de ir o llamar el nombre de la persona y si es mayor o menor de 18 años. Si es menor es imprescindible que alguno de los padres o la persona adulta a cargo del chico vaya a la comisaría con la partida de nacimiento.

EN LA COMISARÍA
El primer jefe de la comisaría es el comisario, el segundo y el tercero son dos subcomisarios (administrativo y operativo). Pero el que maneja la comisaría es el Jefe de Servicio u Oficial de Servicio, generalmente un oficial inspector o subinspector. Siempre tenemos que pedir que nos atienda él.
El suboficial que nos va a recibir en el mostrador es el Ayudante de Guardia. A él le tenemos que decir que queremos hablar con el oficial de servicio, para conocer la situación de una persona detenida.
La primera pregunta es: Tenemos información de que fulano está detenido en esta dependencia, ¿me lo puede confirmar, por favor?. Si nos dice que sí, seguimos con ¿cuál es la causa de la detención?

UNA PERSONA PUEDE SER DETENIDA:
– por AVERIGUACIÓN DE IDENTIDAD o de ANTECEDENTES (doble A o AA).
– por el CÓDIGO CONTRAVENCIONAL o el CÓDIGO DE FALTAS.
– por un DELITO
* LOS MENORES DE 18 AÑOS pueden ser detenidos si están cometiendo un delito o por orden judicial, pero no deberían serlo “en averiguación de identidad” o “para identificar”. Claro que igual pasa, entonces, si te detienen “por estar en la calle después de las 22:00″, o porque sí, recordá que:
1- No te deberían esposar, ni llevar en un auto que no se identifique como policial. Si lo hacen, al salir podés denunciarlos.
2-Tampoco te deberían encerrar en un calabozo, ni tenerte junto a mayores de edad, ni quitarte los cordones y/o cinturón, ni hacerte “tocar el pianito”, ni incomunicarte.
3- Lo primero que tiene que hacer el policía que te detuvo al entrar a la comisaría es avisar al Juez de Menores de turno. Preguntá si le dieron intervención. Por una parte, es la mejor manera de asegurarte que lo hagan para “blanquear” tu detención, y por otra, demuestra que sabés cosas que normalmente los pibes no conocen, con lo que se van a cuidar un poco más de prepotearte, por si sos “el hijo de alguien…”.
4- Tenés derecho a llamar de inmediato por teléfono a una persona de confianza.
5- Si te quieren hacer firmar cualquier cosa que no sea clara y no podés negarte, tratá de leerlo para poder informar después de qué se trata.
6- El único que puede revisarte es un médico. Aunque tenga guardapolvo, pedile su matrícula (es como un carnet). Nadie más tiene derecho a hacerte quitar la ropa.
7- Una persona mayor de edad que sea responsable por vos tiene que ir de inmediato a la comisaría, porque el Juez de Menores sólo ordena la “entrega” del menor a los padres o tutores. Si no hay un mayor responsable puede decidir que estás “en situación de abandono o desamparo” y mandarte a un instituto de menores, donde con seguridad vas a estar abandonado y desamparado.
Recordá que no sos Rambo, y que las armas y bastones los tienen ellos. Tomá nota de todo lo que dicen y hacen, mostrá que estás informado, sin ponerte innecesariamente en más riesgo del que ya estás. Confiá en tus amigos y familiares, que estarán confrontando en la sala de guardia.

FAMILIARES DEL MENOR:
Si el detenido es un menor de 18 años, la primera pregunta debe ser: ¿Dieron ya intervención al juez de menores?. Si contestan que sí, seguimos con ¿Qué dispuso?
Generalmente el juez ordena la entrega a los padres, previo constatar domicilio y visita del médico. Como esto suele demorar, conviene quedarse en la guardia, y cada tanto preguntar si hay noticias del médico. A veces cuando no hay médico llevan el detenido al hospital. El domicilio lo pueden constatar con la persona que se presenta a la comisaría.
Y si nos contestan que no, podemos exigir que lo hagan de inmediato, diciendo: ¿Cómo que no le avisaron al juez de menores? ¿Quiere que vaya a hacer un habeas corpus porque tiene un menor sin intervención judicial? 

¿QUÉ HACEMOS SI NOS DICEN QUE LA PERSONA NO ESTÁ DETENIDA, O NO NOS DICEN LA CAUSA DE LA DETENCIÓN?
Si sabemos que una persona fue detenida, pero en la comisaría nos niegan información o dicen que ellos no lo tienen, tenemos que presentar URGENTE un HABEAS CORPUS.
En cada lugar donde hay tribunales hay un juzgado de turno para Habeas Corpus, no importa la hora del día o de la noche.
El que presenta el recurso no necesita tener documentos, ni ser pariente del detenido.
Tampoco hace falta hacerlo por escrito, ni se necesita un abogado. CUALQUIERA, MAYOR O MENOR, PUEDE HACER UN HABEAS CORPUS SI CREE QUE ALGUIEN ESTA ILEGALMENTE DETENIDO.
El juez tiene que comunicarse con todas las comisarías (o con la que vos le digas) hasta encontrarlo, saber porqué lo detuvieron, y te lo tiene que informar. Si la detención es técnicamente ilegal, tiene que ordenar la libertad.
En todos los casos, si durante la detención o en la comisaría le pegaron al detenido, al salir hay que llevarlo a un hospital y hacerlo revisar bien. La constancia que queda en el libro de guardia sirve para probar la fecha y hora de la revisación y las lesiones que tenía. No hace falta decirle al médico que fue la policía la que te pegó (a veces, los médicos parecen policías). Lo importante es que se consigne la fecha y hora de la consulta, y la descripción de las lesiones.
Después de ir al hospital, se pueden denunciar las torturas DIRECTAMENTE A LA JUSTICIA. La denuncia judicial se hace en forma oral, y no hace falta ir con abogado.

Todas estas técnicas ayudan para acelerar la soltura y aliviar la situación del detenido. No es lo mismo estar solo en manos de la policía que saber que alguien está afuera marcando presencia, haciendo preguntas y mostrando que la persona presa tiene quién se preocupe y moleste.
No son una solución de fondo, pero en el caso concreto ayudan. Muchas veces, a la larga, cuando una comisaría ve que en lugar de lograr que la gente les tenga miedo, aparecen para defender al detenido, y saben qué hacer, se preocupan y aflojan la presión en el barrio.
Mostrarles que no les tenemos miedo, que sabemos qué derechos tenemos y cómo exigir que los respeten, les mete miedo a ellos, porque a nada temen más que a los pobres organizados y conscientes.

Desde 1996 la CORREPI y los familiares de víctimas de la represión policial recopilamos la información disponible respecto de personas muertas por las fuerzas de seguridad del Estado desde 1983. En 2009 la cantidad de muertes supera los 2.800, de los cuales 1.200 fueron asesinados en los últimos 5 años, a un promedio casi uno por día en el último año. Casi todos los casos ocurridos en comisarías corresponden a DETENCIONES ARBITRARIAS, es decir detenciones por averiguación de antecedentes, faltas o contravenciones. Buena parte de los casos registrados corresponden a la muerte ocurrida en ocasión de la aplicación de tormentos, pero menos de una docena han tenido condena por el delito de tortura seguida de muerte en la Argentina desde 1983 (casos Bouchón de San Nicolás, Sargiotti de Córdoba, Figueredo de Santa Fe, Pazos de Río Negro, Durán, Campos y Bru de la Pcia. de Buenos Aires, De Monty en la Ciudad de Buenos Aires).

Para descargar completo el «Manual del pequeño detenido» y obtener más información de CORREPI, ingresá a su página web: http://correpi.lahaine.org/