San Francisco del Monte de Oro: una ordenanza de servicios básicos abre la puerta a loteos privados y negocios de funcionarios

San Francisco del Monte de Oro, un pueblo serrano del norte de la provincia de San Luis con alrededor de 6.000 habitantes, es conocido por su monte, sus vertientes y un río de agua transparente. Esa postal está hoy en discusión. Una ordenanza municipal de servicios básicos abre la puerta, según la asamblea Yo amo mis sierras, a loteos privados y a negocios de quienes gobiernan el pueblo.
Aru Iglesias, vecina e integrante de la asamblea, lo explicq en diálogo con La Bulla. La asamblea lleva más de 12 años en el pueblo, con la lucha contra la megaminería como bandera. Desde el año pasado pide hablar con el Ejecutivo y con el Concejo Deliberante para planificar cómo y hacia dónde crece San Francisco.
La ordenanza se presenta con el título de servicios esenciales. Aru reconoce que hay muchos terrenos sin escrituras y vecines estafades que esperan hace años la luz y el agua. Pero advierte sobre el fondo del texto: “Queremos que todos tengamos luz y agua, pero guarda con lo que esto trae por atrás”.
Una ordenanza que se vota sin escuchar a les vecines
La asamblea fue al Concejo cuando se trató el proyecto por primera vez. Al ver a unas 30 personas, la sesión se suspendió. A la semana siguiente, unes 40 vecines entregaron una carta con las irregularidades que encontraron. Desde el Concejo prometieron estudiarla y hablaron de mesas de diálogo y hasta de una asamblea popular. Después volvieron a presentar la ordenanza, mejor escrita pero con los mismos baches, y la votaron el martes pasado.
Aru cuenta que en esa sesión un concejal quiso sacarles de la sala porque grababan, aunque escuchar una sesión es un derecho de la ciudadanía. También relata que días antes habían hablado con una concejala en la Banca del Pueblo, y que a la media hora de esa charla se presentó la nueva ordenanza. “La verdad que es una tomada de pelo”, dice. Según Aru, el Concejo tiene cuatro concejales oficialistas y no hay división de poderes: “Manda el Ejecutivo, ellos levantan la manito y listo, sale”. La asamblea había propuesto un taller gratuito de planificación territorial participativa con un especialista de Córdoba y no recibió respuesta.
El texto permite habilitaciones temporarias y que el municipio firme la factibilidad de luz y agua sin fijar plazos y sin decir quién paga las obras. Aru recuerda que en el pueblo el agua se corta al mediodía en plena temporada, y que llevar los servicios a un loteo a 10 kilómetros exige una inversión enorme. Marca además que uno de los impulsores de la ordenanza es el ingeniero Marín, responsable de obras públicas, que según ella tiene una empresa de instalación de iluminación en Villa Mercedes que saldría beneficiada. La ordenanza la presentó el intendente Sandro Flores junto con Marín.
Un análisis de un profesional consultado, que circula en redes, va en la misma línea. Sostiene que difícilmente se beneficien les vecines con la factibilidad y que los favorecidos serían los loteadores. También advierte que la norma podría habilitar servicios para loteos en zona roja de la Ley de Bosques. Ese análisis cuestiona que el Concejo votó sin asesorarse y sin considerar el proyecto que la asamblea presentó el 6 de octubre, con controles y sanciones. Afirma además que el 95% de las ordenanzas de este año tienen que ver con inmuebles y negocios de privados.
Aru ubica el caso en un contexto más amplio. Dice que viene con una directriz de Nación y de Provincia, con el plan minero del gobernador Claudio Poggi en marcha y una posible modificación de la ley de ordenamiento territorial de bosque nativo. En San Francisco, cuenta, ya se abren calles y aparecen construcciones en zonas rojas donde el monte debería estar protegido, con vertientes amparadas por una ley provincial. La reglamentación de la ordenanza todavía no se publicó, a más de una semana de la votación.
Para Aru, lo que está en juego es el agua limpia del río, el monte y las vertientes que hacen a San Francisco y no quiere ver el pueblo lleno de construcciones. La asamblea pide una planificación pensada con todos los actores del pueblo, rechaza que se enfrente a vecines contra vecines y asegura que seguirá organizada: “poner el cuerpo y el corazón, sobre todo en defensa del ambiente y de nuestros derechos que hoy están aplastados”.
Podés escuchar la entrevista completa a Aru Iglesias acá:










