Las calles de San Luis dicenNoticias

Independencia es poder comer

En el gobierno de Milei la crueldad es política de estado y la independencia prometida en campaña es solo para la clase alta. Así, el ajuste impacta de lleno en la mesa de las mayorías y el hambre vuelve a ser una realidad cotidiana.

En Argentina, más del 50% de la población es pobre y la indigencia sigue creciendo. Eso significa algo concreto: millones de personas no llegan a cubrir lo básico para comer todos los días.

El guiso está más aguado, la garrafa cada vez más cara, el estómago con dolor por el hambre. Esa es la cuenta cotidiana en muchos hogares. Mientras tanto, el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, dejó toneladas de alimentos sin distribuir durante meses, retenidas en depósitos, en medio de la emergencia alimentaria. Y el Ministerio de Desarrollo de Poggi cortó el suministro de alimentos en los barrios populares haciendo que en San Luis el hambre se administre, la pobreza se audite e instalando que pedir comida sea un delito. Aparecen funcionarios con ridículas frases como “ayudame a ayudarte a ayudar”, un trabalenguas que esconde una cachetada y humillación a quienes hoy dependen de un bolsón de mercadería. Mismos funcionarios que con sus recortes extraordinarios quitan hasta la más mínima posibilidad de conseguir trabajo digno.

Y así la crueldad estatal lo invade todo. Y en San Luis también se siente: recortes, dilaciones y fallas en la asistencia del Ministerio de Desarrollo provincial hacen que el Estado no llegue.

Se audita la pobreza como si fuera sospechosa. Se burocratiza la necesidad. Pedir comida se vuelve trámite, espera y, siempre, humillación.

Por eso, la gente está cansada. Muy cansada. Endeudarse para comer crece al mismo ritmo que el hambre. Y el malestar social ya se hace sentir. Cada vez resulta más difícil para funcionarios como Poggi e Hissa participar de actos públicos sin fuertes dispositivos de seguridad que los blinden. Porque cuando el hambre avanza, incluso el pueblo puntano más tranquilo empieza a organizarse para exigir lo básico: el derecho a comer dignamente.

Dirección: , San Luis ciudad.

Canción que escuchamos mientras redactamos: Miren como sonríen de Violeta Parra. «Miren como sonríen los presidentes cuando le hacen promesas al inocente».

¿Conocés calles de San Luis con intervenciones, murales o grafitis para sumar a la sección Las Calles de San Luis Dicen? ¿Viste alguna en tu barrio y querés que la difundamos? Escribinos!

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