Las calles de San Luis dicenNoticias

¿Y de los femicidas qué se sabe?

Los femicidios son un síntoma brutal del sistema patriarcal que nos rodea: un drama social que se cobra la vida de miles de mujeres y disidencias cada año en Argentina y en el mundo.
En este sistema, las víctimas son juzgadas y responsabilizadas por su propia muerte.

Se les pregunta qué hacían solas en la calle, qué ropa llevaban puesta, qué hora era cuando salieron de casa. Se les culpa por no haber tomado las precauciones necesarias, por no haber previsto el ataque. Se les hace creer que, de alguna manera, ellas mismas provocaron la violencia que se les ejerció.

La culpabilización hacia mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries oprimides es un mecanismo de justificación de la violencia, basado en la idea de que son ellas y elles les responsables de lo ocurrido. Si no hubieran hecho esto o aquello, no les habría pasado nada. Así opera el patriarcado: desplazando la responsabilidad del agresor hacia la víctima.

El foco de atención de cualquier femicidio, por más atroz y cruel que sea, termina posándose sobre la mujer asesinada y no sobre los agresores, los femicidas y la red de impunidad que los protege. De este modo, se perpetúa el sistema de opresión.

Este mismo mecanismo se replica cuando los victimarios pertenecen a las élites económicas y políticas del mundo. El caso de Jeffrey Epstein, multimillonario estadounidense, expuso con crudeza cómo el poder económico garantiza impunidad incluso frente a delitos aberrantes como la explotación sexual sistemática de niñas y adolescentes. Epstein no actuó solo: construyó y sostuvo durante años una red de abuso que involucró a empresarios, banqueros, miembros de casas reales, políticos y figuras del poder global. Mientras las víctimas eran silenciadas, revictimizadas o desacreditadas, los responsables circulaban libremente por los salones del poder.

La vida pederasta de Epstein y sus vínculos con los dueños del mundo muestran que la violencia sexual y de género no es un “desvío individual”, sino una práctica estructural protegida por el capital, el patriarcado y la complicidad estatal. Cuando los agresores son ricos y poderosos, el sistema no solo mira para otro lado: garantiza su impunidad.

Algunos datos sobre los femicidas en Argentina:

  • El 52% de los femicidios fueron cometidos por parejas o exparejas
  • El 16% por familiares directos o indirectos, y otro 13% por hombres conocidos
  • El 27% de los femicidas tenía consumo problemático de sustancias
  • En 2025, al menos 55 víctimas directas de femicidio habían efectuado denuncias formales contra los sujetos activos
  • El 88% de los femicidas eran conocidos de la víctima

Según datos del Observatorio MuMaLa, entre el 1 de enero y el 20 de noviembre de 2025 se registraron 229 femicidios, lo que representa un asesinato por motivos de género cada 34 horas.

En Argentina, el gobierno de Javier Milei ha eliminado el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad.
La eliminación de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas es otro ejemplo concreto del retroceso en la lucha contra la violencia de género.

Cuando el Estado no da respuestas con políticas públicas de prevención, protección y erradicación de las violencias hacia las minorías, se convierte en cómplice directo.

No avanza la libertad, sino la opresión sobre cuerpos y territorios que se enfrentan al sistema. Por eso, urge ponerle cara a los opresores. Urge correr el foco de “la víctima” y colocarlo en los femicidas, abusadores y redes de poder que los sostienen.

Porque allí reside una de las trampas más grandes del sistema: edulcorar la lucha feminista reduciéndola al punitivismo, mientras se invisibiliza al opresor y se desatienden las causas estructurales de las opresiones machistas que sostienen al patriarcado y al capitalismo.

Dirección: 25 de mayo 955, frente a Plaza Independencia, San Luis ciudad.

Canción que escuchamos mientras redactamos: Canción sin miedo en la versión de Rocío Quiroz. «Que caiga con fuerza el feminicida».

¿Conocés calles de San Luis con intervenciones, murales o grafitis para sumar a la sección Las Calles de San Luis Dicen? ¿Viste alguna en tu barrio y querés que la difundamos? Escribinos!

 

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