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«El silencio de los hombres», el documental que explora los miedos y emociones masculinas se proyecta en San Luis

A los varones se los educa para sostener, proveer y resolver, y ese mandato de masculinidad deja poco margen para nombrar lo que duele. Esa idea atraviesa «El silencio de los hombres», el documental que se proyecta en San Luis para abrir una conversación sobre las masculinidades y sobre lo que ese silencio esconde.

El microcine de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) recibe el viernes 11 de septimbre, a las 18, la proyección del documental de la directora Lucía Lubarsky, seguida de una charla abierta a toda la comunidad, sin límite de edad.

La actividad la organizan la Facultad de Ciencias Humanas (FCH-UNSL), el Centro de Prácticas Pedagogicas y Sociocomintarias, el Programa de Extension de Interes Social Documental Social Comunitario y Apacheta, espacio de escucha, reflexión y orientación para varones que integra la Red Comunitaria Norte.

«El silencio de los hombres» es la ópera prima de Lubarsky y recorre los testimonios del padre y el hermano de la directora junto a otros varones cis, gay y trans de distintas edades y procedencias, para indagar en los miedos, las violencias y los mandatos que atraviesan la masculinidad. La producción es de Motoneta Cine.

Nicolás Escudero, psicólogo, docente de la UNSL e integrante de Apacheta, participó del programa Sin Etiquetas de La Bulla para invitar a toda la comunidad a la proyeccion del documental. El docente reflexionó sobre el mandato de masculinidad indicando que los hombres son educados  con la idea de que hay que ser fuertes, de que no hay que mostrar vulnerabilidad, de que no hay que contar lo que nos pasa, «porque lo que nos pasa nos obliga a tomar contacto con lo que nos duele, con lo que nos angustia».

Escudero situó ese mandato en un esquema más amplio, ligado a las exigencias económicas y productivas que impone el sistema patriarcal capitalista y que recaen sobre los varones: «Queremos poner a cuestionar este circuito cerrado de mandatos, mandatos de cómo ser varón en un sistema capitalista que exige que el varón tenga que producir, que sea como un cajero automático, el hombre máquina. Y cuando sale de esa lógica, el varón ya deja de ser varón, ya no sirve, se siente inútil, y entra en crisis todo su lugar en la sociedad».

La propuesta para la jornada del viernes 11 es proyectar la película y abrir después una conversación libre entre les presentes. Desde Apacheta remarcan que el objetivo del cine debate es generar una excusa para el encuentro y empezar a correr el silencio que, según describen, deja solos a los varones frente a sus propios conflictos.

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