Linea 60, ajuste y represión como respuesta al sector trabajador.

El conflicto en la empresa más grande de colectivos que deja en evidencia el modelo que se viene. 

Hace más de tres semanas que la línea de colectivo más importante de Buenos Aires se encuentra en conflicto. Lo que se inicio con algunas reivindicaciones salariales y el despido de un trabajador, continuó con 53 despidos más. En esta profundización del conflicto, la patronal Monsa no ha retrocedido y ha mostrado su firme decisión de ir en contra de sus empleados. Ante la toma de los puestos de trabajo por parte de los trabajadores, la patronal bloqueó su salida con la policía impidiendo ingresar alimentos.
Los trabajadores de la 60 realizaron paros y sus recorridos fueron sin cobrar boletos. Tras haber realizado numerosos reclamos ante la patronal, el gremio (UTA) y el Gobierno Nacional y no haber recibido respuesta, realizaron un corte en la Autopista Panamericana que fue respondido con violencia y represión por parte de la Gendarmería Nacional bajo las ordenes del Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni.
El Ministerio de Trabajo de la Nación intervino en el conflicto y se reunió con los delegados y la patronal si poder dar una solución. En la mesa de discusión, la reincorporación de los 53 trabajadores es el reclamo más fuerte, junto a que Monsa debe desistir de toda persecución al cuerpo de Delegados de la empresa.
Para conocer más en detalle la situación, La Bulla se entrevistó con Santiago Menconi, trabajador y miembro del comité de prensa de la Línea 60.