Municipalidad de San Luis: violencia y precarización laboral

La Bulla

Desde hace varios meses, existe información sobre diversas situaciones de violencia, hostigamiento y precarización laboral en el área de prensa y comunicación institucional del municipio capitalino.
Numerosos testimonios afirman que Gustavo Heredia, director de ese espacio, ha estado ejerciendo violencia verbal y menosprecio a distintos empleados/as de la Intendencia, llegando finalmente a despedir a dos de ellas.
Las denuncias datan del año pasado (2014), cuando un grupo de mujeres trabajadoras de esa área manifestaron y expresaron el repudio a los hechos de violencia que estaban viviendo. El abuso de autoridad se profundizó en abril de este año, y una de sus víctimas, Susana Dromi, realizó varias gestiones internas con sus superiores para frenar la situación. Por supuesto, la reacción por parte de las autoridades fue despedirla de su cargo.
Hoy, el Sr. Heredia ya cuenta con dos denuncias ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), pero aún persiste en su cargo. Ya hay dos despedidas en similares circunstancias y quienes aún permanecen en la intendencias, todavía reciben las agresiones del funcionario.
Sumado a la violencia psicológica, la relación laboral entre empleados/as y municipio es precaria. Los trabajadores/as denuncian que la mayoría tienen contratos anuales que se van renovando de acuerdo al humor de sus jefes y muchos son monotributistas.
Esta semana, varias organizaciones y gremios han manifestado el repudio a esta situación y han salido a exigir estabilidad laboral y libertad de expresión para todo el sector de trabajadores de prensa de nuestra provincia. Además, se pide el cese de la discriminación de género e ideológica, y junto a las víctimas de estos hechos, se ha exhortado a las autoridades de la Municipalidad de San Luis, ha realizar un desagravio público.
Para ampliar la información y conocer detalles sobre las situaciones vividas en el área de prensa, La Bulla se entrevistó con una de las denunciantes, Susana Dromi, trabajadora de prensa y ex empleada del municipio: