Apertura de sesiones ordinarias en San Luis: discurso vacío, crisis real

La apertura del período ordinario de sesiones del 1 de mayo en San Luis dejó más consignas que definiciones concretas. El discurso del gobernador Claudio Poggi se apoyó en ejes amplios como la educación, la institucionalidad y la inversión, pero evitó abordar con precisión los problemas más urgentes que atraviesa la provincia.
Mientras tanto, afuera de la Legislatura la respuesta fue gases lacrimógenos, represión y cercos policiales. Con ellos se evidencia un gobierno que proclama diálogo en su discurso, pero despliega represión frente al reclamo social.
El gobernador destacó como ejes centrales la educación recordando que se ha declarado al 2026 como el año de la educación en San Luis, la reforma constitucional y el desarrollo de los planes maestros de Agua y Energía. Sin embargo, mientras estas definiciones eran enunciadas puertas adentro, afuera se impedía el avance de sindicatos y partidos políticos. Con especial ensañamiento del sindicato ATE, ya que con total impunidad la policía provincial reprimía y golpeaba a su secretario general, Fernando Gática, junto a trabajadores y trabajadoras que reclamaban justamente por condiciones laborales dignas.
Anuncios generales, sin medidas concretas
Durante su intervención, Poggi sostuvo que “una mayor institucionalidad genera seguridad jurídica, y la seguridad jurídica atrae la inversión y la inversión genera trabajo”. También destacó la declaración de 2026 como “Año de la Educación” y mencionó planes vinculados a infraestructura y formación.
Pero el discurso no incluyó anuncios sobre recomposición salarial para trabajadores estatales en un contexto donde los ingresos vienen perdiendo frente a la inflación desde 2023. Tampoco hubo referencias a la implementación de paritarias ni a mecanismos de negociación colectiva.
La insistencia en la inversión como motor del empleo tampoco estuvo acompañada de datos concretos, plazos ni políticas específicas que permitan evaluar su viabilidad. En la misma línea, se mencionaron planes maestros de agua y energía sin precisiones sobre financiamiento, ejecución o impacto inmediato.
A esto se suma el silencio sobre conflictos actuales, como los despidos recientes en el ámbito educativo -incluyendo sectores rurales- y la situación crítica del sistema de salud pública.
Reclamos en la calle: salarios, trabajo y condiciones de vida
Fuera de la Legislatura, los testimonios recogidos por La Bulla reflejan un escenario distinto al planteado en el discurso oficial.
Miriam Porter, secretaria general de APTS, fue directa: “El salario no es recompuesto desde diciembre de 2023… no hemos tenido la recomposición salarial que corresponde”.
También señaló la falta de herramientas institucionales para discutir salarios: “San Luis no tiene paritaria, por lo tanto siempre los aumentos han sido unilaterales y de manera arbitraria”.
Sobre el sistema de salud, advirtió: “Estamos perdiendo profesionales y técnicos… se están desarmando equipos que llevaron años para formarse”.
Además, Porter denunció los hechos de violencia durante la jornada: “Compañeros han sido golpeados… nunca lo hemos visto”.
Por su parte, Julieta Villegas, integrante de Vecinos Autoconvocados por Trabajo Digno, planteó la situación social con precisión:
“No queremos planes, queremos un trabajo digno”.
Y detalló el alcance de la desocupación:
“Hay muchísima gente desocupada… hasta enfermeros y médicos que han quedado sin trabajo”.
Viellgas también describió el impacto cotidiano: “Estamos comiendo comida de la plaza, de los comedores… cada vez somos más”.
Señales de un discurso sin sustento
Al revisar el contenido del mensaje oficial en la apertura de sesiones ordinarias y contrastarlo con los reclamos, aparecen varios puntos que debilitan su consistencia:
Se priorizan conceptos generales (institucionalidad, inversión, futuro) sin medidas inmediatas para salarios o empleo.
No se anuncian paritarias ni mecanismos de negociación salarial. Tampoco se abordan los conflictos vigentes como despidos docentes o crisis en salud.
No se presentan datos concretos que respalden las proyecciones económicas.
Y se omitió cualquier referencia a los hechos de violencia ocurridos durante la jornada.
El resultado es un discurso que acumula enunciados amplios sin respaldo operativo. Las definiciones quedan en el plano declarativo y no ofrecen respuestas verificables a corto plazo.
De esta forma, la apertura de sesiones expuso un mensaje oficial centrado en proyecciones pero alejado de los reclamos de los y las sanluiseñas.
Entonces, ante un contexto de crisis social y económica y con represión el mismísimo día de la apertura de sesiones en la legislatura, cabe preguntarse ¿de qué “institucionalidad” habla Poggi cuando se reprime al pueblo que reclama? ¿Qué “trabajo digno” se promueve cuando quienes lo exigen son silenciades y reprimides?
Es evidente que la narrativa oficial intenta construir bandos: los que gobiernan y los que “alteran la paz”. Pero lo que queda expuesto es una democracia blindada, que no escucha y se protege de su propio pueblo.










