San Luis

La doble moral de Abdala: indignación por una pared pintada y silencio ante el ajuste

La multitudinaria movilización realizada el lunes 9 de marzo en la ciudad de San Luis, en el marco del Paro Internacional Feminista y del Dia Internacional de la Mujer, Lesbiana, Travesti, Trans, Bisexual y No Binarie trabajadora volvió a poner en las calles los reclamos contra las políticas de ajuste del gobierno nacional y provincial. La marcha recorrió el centro puntano con consignas contra el presidente Javier Milei, el gobernador Claudio Poggi y otros dirigentes políticos, entre ellos el senador nacional por San Luis, integrante del bloque de La Libertad Avanza y presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.

La movilización pasó frente al edificio donde Abdala tiene sus oficinas, en la peatonal puntana sobre Rivadavia. Al día siguiente, el dirigente libertario difundió un comunicado en sus redes sociales en el que se presentó como víctima de agresiones y cuestionó a quienes participaron de la protesta.

“Nuevamente he sido víctima de la violenta agresión de sectores minúsculos, pero activos militantes del odio”, escribió Abdala. En el mismo texto agregó que le resulta “triste que se utilice como pretexto el ‘Día de la Mujer’, deshonrando la estirpe de las valientes mujeres de nuestra provincia”.

El comunicado intenta reducir la movilización a un hecho aislado o protagonizado por minoría y tildar de odiador al movimiento feminista, mientras que es el presidente de la Nación que  Abdala habla, quien inocula odio con sus discurso y sus políticas publicas.

Es claro que lo ocurrido el lunes 9 fue parte de una jornada de protesta que se replicó en distintos puntos del país, con cientos de mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales y no binaries  movilizadas también en la ciudad puntana. Ese movimiento heterogéneo que mueve más en las centrales de trabajadores y expone a Milie con sus nefastas medidas recortadoras.

 La distancia entre el discurso y la realidad

Mientras Abdala se muestra preocupado por pintadas o escraches, organizaciones feministas y sociales señalan que el verdadero problema es la profundización de la crisis social y las políticas de ajuste impulsadas por el gobierno del que forma parte.

Desde su banca en el Senado, el dirigente libertario ha acompañado iniciativas centrales del oficialismo, como reformas laborales cuestionadas por sindicatos y organizaciones sociales por implicar retrocesos en derechos laborales. 

Esta reforma, que otorga a las empresas mayor poder para decidir cuándo trabajar, cuántas horas hacerlo y bajo qué condiciones, sólo refuerza la desigualdad de género a la que las mujeres trabajadoras están expuestas desde siempre en esta sociedad capitalista.

Las protestas feministas también denuncian el impacto que estas políticas tienen sobre sus vidas. La precarización laboral, la caída del poder adquisitivo y lo sectores en áreas sociales que afectan especialmente a los sectores más vulnerables son solo algunos ejemplos.

El propio Abdala ha protagonizado hechos vergonzosos que ponen en tensión el discurso “anti-casta” del oficialismo. En una entrevista televisiva en septiembre del 2024 reconoció que tiene más de quince asesores financiados por el Senado, muches  trabajando en San Luis para sostener su armado político local. “Tengo más de 15 seguro… mi deseo es ser gobernador y para eso necesito mantener vivo el territorio”, admitió en ese momento el ahora compungido por una pintada.

La declaración generó críticas porque esos recursos públicos están destinados a la tarea legislativa, no a campañas políticas personales.

Cuando la protesta incomoda al poder

En su comunicado, Abdala también cuestionó a las autoridades provinciales y anunció que acudirá a la Justicia: “Nunca judicialicé la política, pero hoy me veo obligado a concurrir ante el Fuero Federal… para reparar el agravio sufrido”.

Para las organizaciones feministas que participaron de la marcha, el foco del debate -tal y como lo expresaban los carteles y el documento redactado por la Asamblea organizadora de la marcha- no debería estar en una pared pintada sino en las consecuencias sociales de las políticas que impulsa el gobierno nacional y en el aumento de los femicidios.

Sobre esto, desde el Observatorio “Ahora Que Sí Nos Ven” relevaron entre el 1 de enero y el 31 de diciembre del 2025, a partir del análisis de medios gráficos y digitales de todo el país, 219 femicidios directos, 30 vinculados, 5 travesticidios y transfemicidios y 8 instigaciones al suicidio. Cifras que van en aumento desde la asunción de Javier Milei.

La reacción de Bartolomé Abdala frente a una pintada expone una doble moral difícil de ocultar. Mientras se muestra indignado por una pared intervenida durante una protesta, guarda silencio ante el impacto social de las políticas que impulsa el gobierno del que forma parte. Ajuste, pérdida del poder adquisitivo, recortes en áreas sensibles y un contexto de creciente violencia de género forman parte de una realidad que afecta a miles de personas. Sin embargo, para el senador libertario el problema parece ser la protesta y no las causas que la generan.

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