Pandemia Represiva: Abuso policial en San Luis

Desde que el gobierno nacional dispuso aislamiento social obligatorio para contener el avance del coronavirus, las fuerzas policiales comenzaron su feroz accionar represivo. San Luis no es ajeno a eso y, además, se le suman medidas extremas como salidas permitidas sólo de acuerdo a la teminación del D.N.I o despidos a empleades públicos que infringieron el aislamiento obligatorio.

Medidas extremas y arbitrarias son impuestas todo el tiempo por parte de las fuerzas represivas puntanas. Van desde las más simples, como hacerte volver a tu domicilio aunque sea el día permitidio para salir de acuerdo al D.N.I y expliques que vas a hacer las compras básicas, no permitir la circulación a quienes tienen autorización por cuidado de familiar enfermo, coimas de hasta 10mil pesos para no llevarte demorade, detenciones plagadas de irregularidades, intimidaciones, violencias y abuso de autoridad.

El pasado sábado, dos jovenes de la ciudad vivieron este abuso de autoridad que se repite a lo largo y ancho de la provincia y el país. Patricia Herman y Nadia Zoé Vallone expusieron en sus redes sociales las torturas emocionales, psicológicas y físicas a las que fueron sometidas por más de 20 horas, por policias de la comisaría 6ta de la ciudad de San Luis.

Compartimos el texto completo de Patricia y Nadia:

«ABUSO DE PODER por parte de la policía de la provincia de San Luis.

Queremos dejar explicito que nosotras no estamos en desacuerdo con las medidas impuestas sobre el aislamiento preventivo. De hecho nosotras llevamos a cabo nuestra cuarentena con excepción de esta salida. La intención de este relato es visibilizar el abuso de poder por parte de la fuerza policial que también es un delito. Nosotras lo vivimos de esta manera pero hay personas que, seguramente, la han pasado peor.
Yo Patricia Noemí Herman y mi amiga Nadia Zoé Vallone queremos hacer la denuncia pública de los hechos que vivimos el día sábado 28/03/20 a las 2am en la COMISARIA SECCIONAL N° 6 ubicada en calle Aristóbulo del Valle oeste 1692 y en la jefatura de policía.
Nosotras somos conscientes de que violamos el código penal 205 que refiere a la detención de las personas que circulan en la calle después de las 00hs y el día sábado a la 1:30 de la mañana decidimos sin saber del todo las consecuencias salir a comprar cigarrillos. En el camino nos dimos cuenta de que estaba todo cerrado y decidimos ir a la estación de servicio de Mitre y España, a todo esto no tuvimos en cuenta cuanto nos alejamos del centro.
A la 1:45 en Chacabuco y España nos interceptan dos policías en moto, nos empiezan a interrogar sobre qué hacíamos ahí a esa hora a lo que respondimos lo que ya mencionamos en el párrafo anterior. Nos mencionaron que violamos el código penal 205 y que por ese motivo nos iban a derivar a la comisaria 6ta para armarnos la causa correspondiente.
A partir de ese momento empezamos a vivir una serie de abusos de parte del personal policial que va desde que nadie nos informaba como iba a ser el procedimiento desde ahí en más ya que ninguna de las dos habíamos tenido una experiencia previa en una comisaria. Mientras nos tomaron los datos, de parte de ellos hubo comentarios del tipo: “ah, nadie sabe entonces que están acá (risas entre ellos)” y cuando preguntamos cuanto tiempo iba a demorar la detención, ellos respondieron “un par de horas nada más, jaja”. Mientras estuvimos en un pasillo encerradas junto a dos calabozos hacían apariciones para agredirnos verbalmente y cagarse de risa. A las 7 de la mañana cambió la guardia y recién a las 10 de la mañana nos llevaron esposadas y a los gritos hasta un móvil de la policía para ir a la jefatura. En la jefatura había mucha gente detenida que estaba esperando su expediente, a lo que los policías que nos habían llevado decidieron volver a la comisaria y encerrarnos de nuevo, pero ahora en un calabozo. En el trayecto fuimos agredidas psicológicamente con comentarios como: si ustedes no hubiesen estado pelotudeando esto no les estaría pasando, se tendrían que callar la boca porque están pidiendo demasiado. Cuando en realidad lo que estábamos pidiendo son derechos básicos como por ejemplo ir al baño o saber que va a pasar.
En el calabozo estuvimos desde las 10 de la mañana hasta las 15hs aprox. Luego fuimos trasladadas nuevamente a la jefatura donde estuvimos desde las 15hs hasta las 21hs. En las primeras 3hs podíamos estar sentadas pero luego llegó un superior de ellos que les dió la orden a los gritos de que “se hagan respetar porque nosotros estábamos en carácter de detenidos”. Inmediatamente nos pusieron a todos mirando la pared violando todas las advertencias sanitarias con respecto a la pandemia. Estuvimos 3 horas paradas sin poder movernos ni hablar. Nosotras estuvimos más de 18hs sin comer ni tomar agua por lo que estar paradas nos significó una tortura. En un momento yo (Patricia) me quiebro y empiezo a llorar por no aguantar más esa situación por lo cual se me acerca la oficial encargada de nosotras y empieza a basurearme diciéndome que me la aguante porque yo elegí estar ahí y que no se creía ese “acting”. Los comentarios que hizo al respecto de como me sentía me llevaron a no aguantar las ganas de contestarle motivo por el cual ella me agarra del brazo con mucha violencia y me lleva al baño donde me empieza a amenazar con que si ella quería me armaba otra causa y que me “hacia bosta”. Después de esa secuencia me lleva de nuevo a mi lugar contra la pared y a los pocos minutos nos llaman para tomarnos los datos, pitarnos los dedos y armar las causas. Después de eso fue todo más rápido y nos llevaron a la comisaria nuevamente y luego al hospital para cumplir el protocolo, acto seguido nos dejan en 9 de Julio y Lafinur».

Si sufriste abuso policial e institucional denunciá al 0800-122-5878, línea gratuita de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural (entidad estatal) y contactate con CORREPI (Coordinadora contra la represión policial e institucional) a correpi@fibertel.com.ar o por mensaje a sus redes sociales.