SALA DE ESPERA: En busca de un turno en la salud pública

Conseguir un turno en un centro de salud o hospital público, es desde siempre un grave problema. Como todos los años, los vecinos y vecinas se quejan de las largas colas y horas de espera para conseguir que los atiendan.
Engripados, con fiebre, fracturados o a punto de dar a luz, todos en la condición que sea, tienen que esperar para ver si pueden ser atendidos.
Ha esta altura del año se suma otro problemas: conseguir el certificado de buena salud que piden en las escuelas. Las Américas es el centro de salud que le corresponde a los barrios aledaños a la Casita Cultural, y se encuentra colapsado.
Compartimos una entrevista a Alicia, vecina e integrante de la Casita, que nos detalla este tema:

El plan “Maestro” de salud: mucho para aprender, poco para resolver.

El Plan Maestro de Salud fue lanzado hace un par de semanas con grandilocuentes discursos y promesas que quedaron resonando en la cabeza de más de uno. En principio, más por lo vacío del discurso que por encontrar un verdadero plan de reconstrucción del sistema público de salud provincial. En realidad, así como la educación pública, la salud del pueblo Puntano ha ido siendo vendida y regalada al sector privado. El mismo ministro Gastón Hissa, cuando anunciaba el plan, dijo que este era continuidad del plan maestro de San Luis que nació en 1983 con Adolfo Rodríguez Saá.
En este contexto, hasta las instituciones privadas de la salud han salido a manifestarse sobre la crisis en el sector. Guillermo Fiesta de la Clínica Rivadavia, aseguró a distintos medios que les resulta difícil pagar los sueldos y comprar los insumos en un proceso inflacionario y afirmó que deberán realizar recortes en el personal.
En las últimas semanas, miembros de APTS se han reunido con el Ministro de Salud y han informado que de la cartera ministerial reconocen las problemáticas en relación a los salarios, el bloqueo del título y las condiciones de trabajo, pero niegan toda posibilidad de resolverlo en el mediano plazo.
El plan fue diseñado para los próximos 50 años. Varios fueron los especialistas que observaron el poco grado de predictibilidad que tiene la salud y la medicina global, como para tan osada afirmación.
El proyecto de ley del Plan Maestro de Salud obtuvo media sanción por la cámara de Senadores y ahora debe ser estudiado en la Cámara baja a los fines de ser aprobado y convertido en Ley.
Tiempo después del anuncio realizado por el Ministro de Salud, una trabajadora de la salud denuncia en la página del sindicato APTS (Asociación de profesionales y técnicos de la salud) que en el Laboratorio del Hospital de Santa Rosa, por orden ministerial, en manos de la Dra. Mónica Cabrera, se llevaron:
-FOTÓMETRO DE LLAMA (usado para medir Sodio y Potasio en sangre, orina y alimentos.)
-DISPENSADOR DE LÍQUIDOS (usado para medir líquidos reactivos)
-BAÑO SILER (para incubar las determinaciones bioquímicas)
-PIPETAS AUTOMÁTICAS (miden las muestras a analizar)
-MICRO-CENTRÍFUGA (utilizado para determinar el número de glóbulos rojos en forma manual, y otros)
-ESTUFA DE CULTIVO (utilizada para cultivar diferentes líquidos biológicos, por ejemplo orina, materia fecal, sangre, etc.)
-BALANZA ANALÍTICA (utilizada para pesar medios de cultivo, reactivos, etc.)
La respuesta del viceministro, fue que en la capital había más gente y les hacía falta. La denunciante afirma que “están acostumbrados a desvestir un santo para vestir a otro”. En este sentido nos preguntamos: ¿esto es el Plan Maestro de Salud?.

*Imagen: http://agenciatao.wordpress.com/