“Las mantenidas sin sueños” y la ficción del instinto maternal

“No existen fenómenos morales, sino una interpretación moral de los fenómenos”, éste es un aforismo del libro “Mas allá del bien y del mal” de Nietzsche, frase que lee Eugenia una nena de 9 años que debe lidiar con su madre, Florencia, una mujer joven atravesada por la adicción a las drogas. “Las mantenidas sin sueños” es una película del año 2005 dirigida por Vera Fogwill y Martín de Desalvo, protagonizada por Vera Fogwill, Lucia Snieg, Mirta Busnelli, Gastón Pauls y Edda Díaz.
Por Romina García Hermelo
La película narra el vínculo entre una madre con una enorme dificultad de hacerse cargo de su propia vida y de su hija. A tal punto que es Eugenia, la que pone el despertador, se levanta, se viste, se prepara el Nesquik y va solita a la escuela.
Esta historia invierte los roles de cuidado que una sociedad espera, Eugenia es la que cuida a la madre, es la responsable, ella ocupa el lugar de adulta. Mientras que Florencia se encuentra a la deriva, en una posición de dependencia de su hija y de su propia madre.
Florencia es una mujer ambivalente, contradictoria, egoísta, irresponsable y a su vez, es sumamente tierna con su hija. Ella ama a su hija pero ese amor no alcanza para cuidarla. Allí aparece algo muy interesante, el amor, a veces, no tiene que ver con la capacidad de cuidado.
Esta historia invita a preguntarnos ¿Qué pasa cuando una madre no puede o no quiere asumir el ideal de maternidad que la sociedad le impone a las mujeres?
La película problematiza la idea que ser madre no implica necesariamente saber o querer cuidar a les hijes. Mientras la sociedad se aferra a la fórmula mujer = madre, esta historia cuestiona la supuesta esencia femenina y la ficción del instinto maternal.
Y tal como dijo Nietzsche, no hay hechos morales “puros”, los fenómenos no son morales en si mismos, sino que existe una interpretación moral de éstos, la sociedad patriarcal construye la maternidad como deber moral, desde la idea de una supuesta naturalidad y el deber ser de toda mujer, presentándolo como ley natural como algo dado e incuestionable, cuando en realidad, en términos de Simone de Beauvoir “la biología no es destino”.
Podés encontrar la película en haciendo click acá.
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*Docente de la Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de San Luis e investigadora del PI Proyecto de investigación 2026 «Bioética y derechos humanos». Responsable de la Línea «Epistemologías feministas del Sur: diálogos entre academia y activismo» CyT UNSL.










