«Lengua Materna»: la película que desdramatiza la salida del closet desde el amor de una madre

Estela es una mujer de unos 70 años que en una charla de cocina, sin solemnidad ni drama, se entera de que la amiga con la que su hija Ruth convive hace más de diez años es en realidad su pareja. Sobre esa escena está construida «Lengua Materna», la película argentina de 2010 escrita y dirigida por la cineasta cordobesa Liliana Paolinelli, protagonizada por Claudia Lapacó y Virginia Innocenti, acompañadas por Claudia Cantero, Mara Santucho y Ana Katz en el resto del elenco.
Romina García Hermelo la trae a Flashback Infinito, su columna de cine y literatura con mirada feminista en Enredando las Mañanas, el informativo de La Bulla.
«Lengua Materna» combina ternura y trazos de humor para hablar de la salida del closet y de lo que rodea al mundo de las lesbianas, y lo hace sin golpes bajos. Lo que mueve a Estela no es el juicio sino la curiosidad amorosa: quiere conocer a su hija, acercarse a eso que durante años decidió no ver. Por eso va a un bingo lesbiano, compra libros sobre lesbianismo con un poco de vergüenza, le pregunta a un cura y pone el cuerpo entero en una travesía torpe y conmovedora.
De fondo, la trama gira alrededor de la incomodidad de Ruth, que siente esa intromisión en su vida, y ahí aparece uno de los núcleos más fuertes de la película: la idea de que muchas veces las madres se hacen las boludas porque les conviene no saber, hasta que un día la realidad se sienta a la mesa. «Con razón siempre iban solo mujeres a tu cumpleaños y en parejitas», dice Estela, y el chiste funciona porque debajo hay verdad.
Salir del closet, ayer y hoy
En la columna Romina invita a pensar las coordenadas de época: una cosa es salir del closet hoy, con referentes en YouTube e Instagram, pulseritas de la bandera LGBT y narrativas disponibles, y otra muy distinta era hacerlo en los 90, en los 2000 o en los 50, cuando ni siquiera existía el término lesbiana para nombrar el deseo. En ese marco, Romina mencionó el libro «No soy bombero pero tampoco ando en puntillas» de Alejandra Sardá y «La epistemología del closet» de Eve Sedgwick, y recuerda un ejercicio que implementaba como docente: preguntarles a les jóvenes cómo le contaron a su mamá y a su papá que son heterosexuales. Ahí se cae el velo porque quienes salen del closet son las personas disidentes de la norma ya que la heterosexualidad no necesita confesarse.
También queda el contraste con cierto cine androcéntrico que construye la imagen de las lesbianas desde el ojo masculino. «Lengua Materna» habla menos del vínculo lésbico y más de lo que lo rodea, y por eso respira amor.
¿Dónde se puede ver? «Lengua Materna» está disponible para ver de forma gratuita en la web de La Olla (laolla.org).
Podés escuchar la columna completa acá:











