“Tender Redes”, el espacio que abogadas feministas abren en San Luis para personas que vivieron abusos sexuales y para quienes las acompañan

“Y ahora qué hago” es la pregunta que aparece después de contar un abuso sexual. También se la hacen las personas que están cerca.
Con esa pregunta como punto de partida, el estudio jurídico Abogando Perspectivas, especializado en violencia de género y abusos sexuales, sobre todo en niñeces y adolescencias, organiza “Tender Redes”. El primer encuentro es este sábado 7 de noviembre, de 16 a 18 hs, en el Centro de Prácticas Pedagógicas (Rivadavia 1159, San Luis). Es un espacio comunitario, gratuito y abierto a personas de cualquier género.
La abogada Fernanda Pereyra Jameson cuenta que la idea nace del trabajo cotidiano en el estudio. “Cuando acompañamos a personas que han vivido abusos sexuales, la mayoría de las veces, después de contar lo que pasó, aparece una pregunta muy concreta: ‘y ahora qué hago’”.
Esa duda atraviesa también a familiares, amigues, docentes, psicólogues, comunicadores y trabajadores sociales que acompañan.
“Pueden tener la voluntad de acompañar y aun así no saber qué decir, dónde pedir ayuda o cómo estar presentes sin presionar”. Para Pereyra Jameson, en San Luis falta un lugar donde esas preguntas tengan respuesta colectiva, porque los tiempos de las instituciones no coinciden con los de las personas.
“Los tiempos de las instituciones y los tiempos de las personas son completamente distintos. Mientras se espera un turno o una respuesta a un avance de causa, la vida continúa”, señala Pereyra Jameson al tiempo que remarca cuánto puede durar esa espera: “en nuestra experiencia, la espera suele llegar a 10 años.”

Estrella Marín, abogada de Abogando Perspectivas, describe el encuentro como un espacio de escucha: “Imaginamos este encuentro ante todo como un espacio de escucha, de acompañamiento, de poder construir algo colectivamente”.
El primer cuidado que mencionan es que nadie tenga que relatar lo que vivió para participar. “Cada persona que atravesó una situación de abuso tiene derecho a decidir si quiere contar su historia, cuándo, cómo, dónde y con quién”.
Marín explica que la propuesta se construye desde una perspectiva de género. “Uno de los principales cuidados que queremos tener es evitar cualquier forma de revictimización. No queremos poner a las personas en el lugar de tener que explicar, justificar o demostrar lo que atraviesan”.
También detalla cómo van a trabajar el encuentro: “vamos a trabajarlo con mucho respeto, con mucha confidencialidad y escuchando sin juzgar.”
La convocatoria incluye a quienes acompañan, y Marín define qué significa hacerlo. “Acompañar no significa interrogar ni decirle a la otra persona qué debería haber hecho. Acompañar es aprender a escuchar, a creer, a respetar los tiempos y a reconocer la autonomía de quien atravesó una situación de violencia”.
El encuentro del sábado es el comienzo de un camino más largo. Las abogadas proponen nuevas reuniones y quieren decidir en conjunto, con quienes se acerquen, qué temas trabajar y qué apoyos hacen falta.
“Nos gustaría que Tender Redes se convierta en un espacio al que se pueda volver. Si alguien necesita orientación, quiere conversar con otras personas que pasaron por algo parecido o se pregunta cómo acompañar a alguien querido, tiene un lugar al que acudir», detallan.
Pereyra Jameson plantea que la organización colectiva forma parte de la agenda, porque en la justicia, históricamente conservadora, el poder ocupa un lugar de privilegio: “las causas se mueven cuando hay un apoyo colectivo, cuando la calle sale. Es la única manera”.
Para quienes sienten dudas o miedo ante la posibilidad de asistir, las bogadas tienen un mensaje: “a quien tenga dudas o miedo le decimos que es comprensible, que está bien. Se puede ir con alguien de confianza, sentarse a escuchar y quedarse el tiempo que quiera. Nadie va a pedir que cuente lo que vivió ni que explique por qué vino. Y si ese día solo querés conocer el espacio y ver cómo te sentís, eso también es participar».











