Crisis de las cooperativas: INDIEL en conflicto

La cooperativa Indiel está atravesando una crisis profunda en sus dos plantas (San Luis y La Matanza Bs.As). A la situación económica que impacta a gran parte de las empresas argentinas, Indiel atraviesa un conflicto interno entre sectores de trabajadores alojados en la planta localizada en Buenos Aires. Este conflicto expresa la difícil situación que transita la organización en un contexto donde el gobierno kirchnerista solo atendió la emergencia salarial a través de los programas REPRO, sin plantear una política de asistencia que apuntara a la actualización de la matriz productiva y por supuesto, el gobierno macrista se ha encargado de cortar y limitar estas políticas de subsidio salarial, en el marco de una coyuntura de aumentos generalizados de los costos de la luz y el gas, servicios vitales para la producción en cualquier fábrica.
Esta crisis organizativa y económica, hoy mantiene en vilo a casi 300 familias entre empleados de San Luis y La Matanza, quienes se encuentran sin producir ni cobrar hace meses. Para conocer el desarrollo de la situación, La Bulla se entrevistó con Norberto Quevedo, trabajador y cooperativista de Indiel:

Recuperando un poco la historia de Indiel, vale recordar que esta empresa fue recuperada por sus trabajadores y trabajadoras en el año 2012 tras más de 50 años de historia fabril en la producción de alternadores, arranques, baterías, entre otros productos para la producción de motores.
Esta cooperativa inició su proceso de recuperación con importantes movilizaciones tanto en San Luis, como en Buenos Aires y pudo poner en pie una fábrica abandonada por sus dueños anteriores. Lo hizo en un contexto donde eran varias las recuperadas que se levantaban en la provincia y que ya preanunciaban una crisis del sector productivo que se fue profundizando.
El contexto económico nacional actual, describe una crisis profunda de los diferentes sectores productivos, sobre todo aquellos ligados a productos que se pueden importar y más aún, en aquellas empresas de mediana y pequeño producción o las que han definido organizarse en cooperativas.
Varios informes detallan, que además de la apertura de las importaciones, hoy está en juego una profundización del modelo agroindustrial en detrimento de la incipiente y moderada industria nacional, lo cual implica menos fuentes de trabajo dada las características del sistema productivo de cada uno.
Esta tendencia no solo responde a la incapacidad o a la deliberada decisión de diferentes gobiernos en no establecer una política seria de industrialización, sino que además, responde a un escenario global donde para muchas multinacionales hasta el momento arraigadas en el país, le resulta más económico producir en otros países. Esto último se debe a que en comparación con otras regiones, Argentina tiene una mano de obra que en términos salariales es más costosa y con procesos de sindicalización y derechos laborales conquistados más fuertes que otros países, lo que implica para la lógica capitalista una desventaja productiva.
En conclusión, hoy asistimos a un profundo proceso de deterioro de las condiciones de trabajo y empleo en todo el país. En la provincia son varias las empresas que están con conflictos que van desde despidos efectivos hasta amenazas de cierre, entre ellas podemos mencionar a Tyrolit con 5 despidos y a Mabe con 20 despidos. Pero son varias las empresas del parque industrial en San Luis capital y Villa Mercedes que anuncian recortes y reducción de horas de trabajo.
Ante esta situación, el gobierno de San Luis apresuró la presentación ante la legislatura de un proyecto de «ley antidespidos» local. El mismo fue presentado por el gobernador Alberto Rodriguez Saá y parte del sindicalismo, pero esta medida, no solo todavía no evidencia efectos concretos, sino que además no propone una solución de raíz a una progresiva face de descomposición de los parques industriales provinciales desde su esplendor a mediados de los noventas (fruto de la «promoción industrial») hasta la actualidad.