Despidos en Estancia Grande: el pago chico «del Alberto», se revela.

Imagen de CTA Autónoma

El municipio de Estancia Grande pasó de ser noticia por su cancha de polo e infraestructura turística, para ser uno de los focos de precarización laboral de la provincia. En seis meses lleva más de 47 despidos en su planta municipal y son varias las denuncias de los trabajadores, apuntando a las condiciones en las que realizaban sus tareas.
Esta semana, los trabajadores despedidos y sus familias, primero se movilizaron a la Casa de Gobierno y al día siguiente realizaron una toma simbólica de edificio municipal con el objetivo de encontrar una respuesta por parte de las autoridades. Tanto el intendente, Reynaldo Pastor, como el gobernador Alberto Rodríguez Saá, no han dado respuesta ni solución al conflicto.
Ayer jueves, la Asociación de Trabajadores del Estado (San Luis) se hizo presente en Estancia Grande a través de sus máximas autoridades (Ofelia Muñoz y Fernando Gatica) quienes junto a la CTA Autónoma y los trabajadores despedidos, pudieron conversar informalmente con el edil del municipio. La respuesta de Pastor, fue que no posee fondos para cubrir los salarios de la planta de empleados y que por eso deber realizar un recorte que alcanza el 60 por ciento de los empleados.
Estos trabajadores eran quienes realizaban tareas de mantenimientos y administración, lo cual a su vez provocó la reacción de los vecinos del municipio, quienes reclamaron el progresivo deterioro de las políticas municipales y exigen la reicorporación de los despedidos.
Vale recordar, que este municipio se ha destacado por sus fastuosos gastos en festivales y eventos sociales en detrimento de una inversión real sobre el bienestar de los pobladores. Esto ocurre en un contexto, donde Estancia Grande ha sido el lugar histórico de residencia del actual gobernador de San Luis y las partidas presupuestarias extraordinarias que recibió el municipio han sido no solo deliberadas en relación y comparación con otros municipios, sino que además han sido objeto de reiteradas denuncias por corrupción y desvíos de fondos.
De esta manera, el «pago chico» de los Rodríguez Saá se revela y mantiene en vilo a las autoridades. La Bulla se entrevistó con Fernando Gatica, Secretario Adjunto de ATE quien participó en las acciones de reclamo por parte de los empleados municipales: