Millones para festivales, migajas para la cultura barrial: el destrato del gobierno municipal de Hissa para artistas barriales

Mientras el gobierno municipal de San Luis, encabezado por el intendente Gastón Hissa, exhibe cifras millonarias destinadas a festivales y eventos masivos, la realidad cotidiana de la cultura popular local expone una contradicción cada vez más difícil de ocultar: abundancia de fondos públicos para grandes escenarios y precarización sistemática de los y las artistas barriales que sostienen la cultura durante todo el año.
La Murga Domadores de Suegras puso en palabras lo que muchos espacios culturales vienen denunciando en silencio. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, la agrupación manifestó su disconformidad «ante la manera en que la Municipalidad de San Luis viene actuando con nuestra agrupación y con otros artistas locales”. La denuncia no es menor ya que fueron convocados a participar de un evento similar a un festival pero sin ningún tipo de aporte, sin refrigerio para niños y niñas, sin transporte, y sin condiciones mínimas, pese al tiempo de ensayo, traslado y esfuerzo colectivo que implica una presentación artística.
“El trabajo artístico también es trabajo”, remarcan desde la murga, y advierten que la situación es aún más grave cuando involucra a niñeces y juventudes que encuentran en estos espacios contención, identidad barrial y una alternativa frente a la exclusión social. “La murga no es solo espectáculo: es contención, identidad barrial, inclusión y cultura viva durante todo el año”, señalaron.
El reclamo cobra mayor peso cuando se lo contrasta con los números oficiales. Para el Festival de la Familia 2026, la Municipalidad de San Luis destinó alrededor de $120 millones, de los cuales $60 millones provienen del Gobierno provincial. Artistas locales y nacionales, logística, seguridad, difusión y servicios están garantizados. Sin embargo, a las expresiones culturales locales que trabajan de forma colectiva y de manera sostenida en los barrios se las convoca, en muchos casos, a costo cero.
La propia murga lo expresó con claridad: “Resulta contradictorio que, habiendo existido recientemente eventos como el ‘Festival de la Familia’, donde se contó con un presupuesto considerable, a los artistas locales se nos convoque sin ningún tipo de reconocimiento ni acompañamiento básico”.
La pregunta se hace inevitable: ¿qué cultura prioriza el gobierno municipal de San Luis y para quiénes están pensados los recursos públicos?
Según los decretos publicados en el Boletín Oficial, el Gobierno provincial ya ha destinado más de $425 millones en aportes no reintegrables a municipios para festivales. En ese esquema, San Luis ciudad fue uno de los municipios más beneficiados. No obstante, esa inversión no se traduce en políticas culturales justas y equitativas para quienes sostienen la cultura popular “desde abajo”, como señalan les artistas de la Murga.
El mensaje final de Domadores de Suegras es contundente y resume un reclamo que excede a una sola murga: “La cultura no es un favor, es un derecho. El arte no es gratis, tiene valor”. En tiempos donde se discute el destino de cada peso del Estado, la pregunta que queda flotando es si el gobierno municipal seguirá usando la cultura como escenografía de gestión o si, finalmente, reconocerá con hechos, y no solo discursos, a quienes la hacen posible todos los días en los barrios populares de San Luis.










