Reflexiones PostMarcha del Orgullo en San Luis

*Por Xul Juri Ayub
La marcha del orgullo es una fiesta pero no es un show.
La marcha del orgullo es coherente con lo que exclama y lo que reivindica pero no es una distracción fiestera mientras nos meten el voto cantado por la espalda.
La marcha del orgullo es una celebración de nuestras vidas y nuestras muertes.

La marcha del orgullo llena las calles grises y derechas en calles explotadas de cantos arcoiris y cantos vómitos de una realidad que apesta.
La marcha del orgullo y la diversidad de San Luis era una marcha real, histórica, memoriosa y dejando en claro que nuestres cuerpes no son de ningún gobierno.
La marcha del orgullo es política, convocada colectivamente, horizontalmente, hecha a puro pulmón y corazón.
La marcha del orgullo grita todo lo que nos oprime, sin preguntarle o temer lo que caiga de la rancia arriba.

La marcha del orgullo no es una pantalla para tapar la mierda seca sobre la que estamos parades.
La marcha del orgullo y la diversidad habla sin pelos en la lengua ni delante de los ojos, la marcha del orgullo y la diversidad era un lugar de lucha y poder popular no un circo mediático hegemonía machista capitalista.










