San Luis marchó contra la reforma laboral mientras dos senadores puntanes la votaban a favor en el Congreso
El miércoles 12, mientras las calles del centro de la ciudad de San Luis se colmaban de manifestantes al grito de “No a la reforma laboral”, en el Congreso de la Nación dos de les tres senadores nacionales por San Luis votaban a favor de la ley.
Bartolomé Abdala e Ivanna Arrascaeta, de La Libertad Avanza, eligieron respaldar los intereses de las corporaciones y del fascista de Javier Milei en lugar de defender los derechos del pueblo.
Tras la movilización por el microcentro puntano, sindicalistas, jubilados, autoconvocados e integrantes de partidos políticos tomaron la palabra en una jornada que fue definida como de lucha, de reencuentros y de organización, y en la que se habló de unidad en acción para defender la vida digna que nos quieren arrebatar.
Silvia Acosta, integrante de Jubilados Autoconvocados San Luis, expresó: “Estamos acá repudiando la reforma laboral, como hemos repudiado todos y cada uno de los ataques a la vulneración de derechos que ha llevado adelante el gobierno nacional, con el acompañamiento del gobierno provincial y el municipal. Lo tenemos que decir. Ayer teníamos miedo y nos preguntábamos cómo nos íbamos a organizar, si íbamos a marchar juntos, si algunos gremios iban a venir como en las marchas de los jubilados o si iba a haber marchas separadas. Y hoy, con felicidad, podemos decir que San Luis, desde tan lejos de Buenos Aires, le está dando un ejemplo a Buenos Aires y a muchas ciudades que todavía luchan separadas. La unidad no se construye en un día ni se termina hoy: se construye y es muy difícil sostenerla. Por eso tenemos que ser pacientes entre nosotros e identificar bien a nuestros enemigos. Hoy el enemigo es el gobierno nacional y todos los secuaces que tiene en las provincias, que probablemente aprueben esta reforma laboral”.
Diego Costa, de la Asociación de Docentes Universitarios (ADU), señaló: “Jubiladas, jubilados, trabajadores y trabajadoras autoconvocadas nos encontramos en las calles expresando nuestro enérgico rechazo al proyecto regresivo de reforma laboral impulsado por el gobierno nacional de Javier Milei. Por la magnitud de los derechos que deroga, por la extensión de los temas que abarca y por la profundidad de los retrocesos que introduce, este proyecto solo es comparable con la reforma laboral implementada durante la dictadura cívico-militar de 1976. No surge de un proceso de diálogo democrático ni de una discusión abierta con las y los trabajadores, por el contrario pretende ser el resultado de negociaciones a espaldas del pueblo trabajador, donde algunos gobernadores estarían dispuestos a intercambiar el voto de senadores y senadoras por beneficios coyunturales para sus administraciones provinciales. Se trata de una maniobra política que entrega derechos históricos a cambio de migajas y compromete el futuro del trabajo en la Argentina”.
Jimena Juri Ayub, del Sindicato de Docentes e Investigadores Universitarios (SIDIU), sostuvo: “Esta es la reforma laboral que necesita el modelo de Milei. Para desmantelar el tejido industrial como lo están haciendo, necesitan facilitar los despidos. Para seguir usando a los salarios como ancla contra la inflación, necesitan legalizar lo que hoy ya hacen de hecho, que es la posibilidad de que el Estado le ponga un techo a las paritarias. Para seguir construyendo una economía en base a salarios bajos y trabajo precario, necesitan atomizar la negociación colectiva, eliminar derechos laborales, restringir el derecho a huelga y legalizar el fraude laboral. Estas discusiones tienen que tener a los y las trabajadoras en el centro y a contramano de este proyecto deberían apuntar al fortalecimiento del sistema protectorio del derecho laboral para la totalidad de las fuerzas de trabajo activa en la República Argentina. Por todo lo dicho, rechazamos íntegramente el proyecto de ley de reforma y modernización del derecho del trabajo que impulsa el gobierno nacional y convocamos a dar inicio al plan nacional de lucha contra la reforma laboral regresiva, impulsando acciones de resistencia a lo largo y ancho del país. Convocamos a todas las organizaciones sindicales, trabajadores y trabajadoras, ocupados y desocupados, formales e informales, cuentapropistas, jubiladas y jubilados, a ser protagonistas de la defensa de sus derechos, participando activamente del plan nacional de lucha contra la reforma laboral regresiva. El futuro del trabajo se decide con nosotros y con nosotras. Nada de los trabajadores se puede discutir sin los trabajadores”.

José Farías, de la Confederación General del Trabajo (CGT), afirmó: “Esta reforma no moderniza el trabajo: abarata despidos, debilita convenios colectivos, fomenta el empleo no registrado y pone en riesgo el sistema previsional. Despedir cuesta menos y trabajar es más inseguro. Al debilitar la negociación colectiva, se rompe el piso salarial y los trabajadores quedan solos frente al empleador. Hoy más del 36% de los trabajadores ya está en la informalidad, y con esta reforma se legaliza la precarización. Menos aportes a Anses significan menos jubilaciones, menos pensiones y menos cobertura de salud. Sin trabajo registrado no hay previsión pública posible”.
Laura Rocca, militante independiente, manifestó: “Este sistema capitalista no solo nos explota como trabajadores y trabajadoras, sino que saquea nuestros recursos naturales. La Patagonia se está incendiando para beneficiar a los ricos y a los yankees que vienen por nuestros territorios. No vamos a permitir el avance contra la Ley de Glaciares ni que sigan incendiando la Argentina, porque esta tierra no es de los yankees: es argentina. Patria sí, colonia no. Y si hoy esta plaza está llena es porque acá no hay divisiones. El pueblo unido no será vencido, y si alguna vez fue vencido, fue porque no estuvo unido”.
Ariel Braverman, de Libres del Sur, expresó: “Este gobierno fascista de Milei nos viene a convidar falsas libertades: la libertad de pulverizar las políticas sociales, de atacar a las organizaciones barriales y de guardar los alimentos que tenían que llegar a comedores y merenderos. Nos dan, en sus propias palabras, la libertad de cagarnos de hambre. Hoy el 42% de los trabajadores está en la informalidad y el 60% de los trabajadores formales alcanza la línea de pobreza. Esta es la libertad que proponen: no poder cubrir la canasta básica y ver cómo destruyen la industria nacional para que empresarios extranjeros se lleven nuestros recursos”.
Fernando Gatica, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), sostuvo: “Marchar por la peatonal no alcanza. Tenemos que profundizar las medidas de fuerza, avanzar en cortes de ruta y construir un paro general que le dé un mensaje claro a Milei. Este gobierno se erosiona en las calles, como lo ha hecho siempre el movimiento obrero. Seguramente hoy un puñado que nunca trabajó va a decidir en el Congreso sobre el destino de quienes vivimos de nuestro trabajo. Por eso tenemos que confluir, sostener la unidad, la masividad y volver a encontrarnos en la marcha número 50 de los jubilados”.
Johana Gómez, del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), afirmó: “Esta reforma laboral esclavista está hecha a pedido de los empresarios y no tiene un solo artículo a favor de las mujeres y disidencias, donde recae la mayor explotación. Necesitamos un plan de lucha nacional, con continuidad y paro general. Tenemos que organizarnos desde abajo, en los barrios, en los lugares de trabajo y de estudio. Porque no queremos planes, queremos trabajo digno. Un trabajador desocupado sigue siendo un trabajador. Sin trabajo no hay futuro”.
Julieta Villegas, de Vecinos Autoconvocados por Trabajo Digno, cerró la jornada con un testimonio atravesado por la urgencia social: “Hace un año que no tenemos trabajo. Yo, por lo menos yo, tengo mis criaturas que no puedo últimamente alimentarlas. Y pedimos el apoyo, venimos todos los miércoles a apoyar a los jubilados para tener el apoyo de ellos también, así que los apoyamos. […] Hay muchos puntanos que quieren quedarse en su casa en vez de salir a protestar y a luchar por sus derechos. Entonces, gracias a ustedes, gracias a todo esto que se ha hecho […] Nosotros no tenemos trabajo, somos vecinas y vecinos autoconvocados solos. Pedimos nada más el apoyo de todos y que la gente que nos está viendo nos apoye porque somos mucha gente que estamos con familia y no queremos un plan, queremos trabajo digno, no por dos pesos. Sin trabajo no hay futuro”.











