Comienza el juicio contra el psicólogo imputado por abuso sexual a una alumna en el Centro Educativo Nº 27 de la Villa de Merlo

Una alumna de 2do año del secundario fue sometida sexualmente por parte del ‘profesional psicólogo’ del mismo nosocomio educativo y en el primer piso dentro de la misma escuela. Se trata del Centro Educativo N° 27 Gobernador Santiago Besso de la Villa de Merlo de la provincia de San Luis. El juicio es el 27 de noviembre del 2025 en los Tribunales de Concarán, a las 11: 00 hs. -sito en 9 de julio 128- en la Excma. Cámara de Apelaciones. Cabe recordar que el violador, Emiliano De Rosa, se encuentra en libertad ya que fue enviado a prisión unos meses y luego pudo salir bajo fianza.
*Por Susana Dromi, Periodista y activista feminista, militante del ‘Yo Si Te Creo’
‘Carolina’ -pseudónimo- cursaba el 2do año del nivel secundario cuando la directora de la escuela llamó a su mamá para notificarle que la niña tenía Síndrome de Asperger y que debía hacer terapia como todos los niños y niñas con algún tipo de trastorno del neurodesarrollo. Para ello el nosocomio escolar contaba con la presunta profesionalidad del psicólogo Emiliano De Rosa, ahora imputado por abuso sexual .
La madre accedió a este pedido, habló con el psicólogo e iniciaron las consultas. Luego de las primeras sesiones, en el primer piso de la escuela mencionada y en un consultorio localizado allí, De la Rosa, -el psicólogo- empezó con acercamientos extraños hacia la adolescente, luego llegaron los tocamientos: primero del cabello a posteriori el cuerpo y las partes íntimas de Carolina y luego las violaciones.
La adolescente de 15 años fue violada dentro de la escuela, en un consultorio del primer piso y en reiteradas ocasiones en el años 2019 y 2020.
El psicólogo amenazó a la víctima en reiteradas ocasiones, manifestándole que si hablaba, él como profesional haría un informe donde constase que: «Estaba loca y que debía ser internada en un loquero».
A pesar de todo lo sucedido dentro de la institución escolar, ninguna autoridad, ni personal docente acudió en ayuda de la víctima adolescente.
La preceptora constató la veracidad del relato -ante los tribunales-, mantenido por la adolescente sobre que las consultas eran en la misma institución educativa, en el primer piso y en un consultorio en el que sólo estaba el agresor sexual y la víctima: una alumna del 7mo grado, vulnerable, enviada allí por poseer un síndrome, al igual que muchos alumnos y alumnas con discapacidades que asistían a consulta para mejorar en sus dificultades.
‘Carolina´ afirmó haber narrado la situación a una de sus maestras en un pedido desesperado de ayuda, pero esta, lejos de actuar ajustada a algún tipo de «Protocolo contra A.S.I.» o en defensa de la menor, o haber respondido con alguna acción que saque a la niña de ese lugar de sometimiento sexual, o haber respondido desde un acto simple de solidaridad le pidió a ‘Carolina’ que no le cuente más «de esas situaciones, que no quería saber nada.»
¿Acaso pudo haber conocido esta maestra otros casos similares? O primó ‘su puesto laboral de docente’ y su tranquilidad antes que el dolor y el derecho superior de la niña a no ser violentada, a no ser sometida sexualmente.
Además, hizo oído sordo al ‘derecho de la niña de ser escuchada’ en su denuncia. Asimismo, obvió deliberadamente poner en conocimiento a la familia de la menor, pero también a la Comunidad Educativa. Mientras tanto, sabía lo que sucedía y lo que hacía el psicólogo.
La responsabilidad de la Escuela no aparece por ningún lado, siendo que los hechos acaecieron dentro de la institución escolar.
¿Cuántos niños, niñas y adolescentes más, habrán sido víctimas sexuales de un violador encubierto de psicólogo, presentado como el gran profesional de las discapacidades de niñeces y adolescencias en una escuela pública que además estaba avalado por el sistema educativo? ¿Cuántas víctimas más habrá?
Seguimos preguntando
¿Cómo es que ingresa un violador pedófilo ‘psicólogo’ a una escuela donde asisten niños, niñas y adolescentes sin ser detectado?
¿Cómo es que a pesar del escandaloso hecho la ‘justicia’ mediante fianza lo pone en libertad, violando la prisión preventiva y la seguridad de las infancias y adolescencias?
¿Cómo es que este tipo de actos no es detectado, ni sospechado a pesar de acaecer dentro de una Escuela?
¿No se cuida o protege a las niñeces y adolescencias dentro de los establecimientos educativos?
Asimismo, ¿Se desconoce quiénes son los profesionales que trabajan con los/as niños/as? ¿Cuál es su trayectoria? ¿Se les exige pericia psicológica para el ingreso o sólo puntaje y salud física?
La niña manifestó haber sentido mucho dolor. ¿Cómo es que no fue advertido? ¿Nada fue advertido? Y una vez que se supo, ¿decidieron dejar que siga sucediendo?
La gravedad del caso es escandalosa y habla a los gritos de una terrible impericia pero también de impunidad.
Y seguimos preguntando
¿Cómo es posible que luego de ser enviado a prisión por violación a una menor de edad, con el agravante de abuso en su profesión, el engaño, la estafa a la educación, a la escuela, bajo la confianza de la madre de la niña, del sistema educativo que lo contrató, entre otros, haya quedado en libertad y mediante una fianza?
¿Cómo es posible que siga ejerciendo como profesional y psicólogo?
¿Cómo es posible que mantenga su matrícula?
¿Cómo es posible que hace 5 años, casi 6 su madre y familia estén pidiendo justicia y recién estemos llegando el jueves 27 de noviembre del 2025 al veredicto?
Y mientras tanto: ‘Carolina’ tuvo intentos de suicidio y debió ser internada una semana en el Hospital Psiquiátrico de la Ciudad de San Luis.
Y en el mientras tanto: ‘Carolina’, dañada en su intimidad y psiquis más profunda decidió dejar de ser mujer para no volver a ser sometida sexualmente, nunca más. Sí. Cambió su identidad: varón transgénero.
Mientras, la vida de Caro pesa
Vive el día a día para salir adelante. Su familia también vive el día a día. Dejar de habitar el dolor, la revictimización, la violencia institucional, el trauma feroz que reviven cada vez, ése es el único propósito para que ninguna persona más pase por la misma situación.
Y mientras: su madre busca ayuda desesperadamente para que el violador De Rosa, sea condenado y no vuelva a ejercer como ‘psicólogo.’
´Caro´ necesita cerrar su trágica adolescencia y comprender que el horror ya pasó. La sociedad sanluiseña necesita del castigo ejemplar para quien se atrevió a vulnerar y someter a una niña sexualmente, para que estos actos aun hoy impunes, no violenten a ninguna niña más, no se reiteren en ninguna escuela y ningún pseudo profesional pedófilo caiga a una escuela.
Cárcel inmediata y efectiva: 10 años para la paz.










