Universidad tomada: se agudiza el conflicto docente-estudiantil

En la madrugada del miércoles, estudiantes que conforman la asamblea estudiantil y el sindicato ADU, iniciaron una toma completa del edificio del rectorado y sus accesos aledaños. La toma se realizó tras una definición de la asamblea docente y la asamblea interclaustro que incorporó acciones directas para visibilizar el conflicto que están viviendo las Universidades Nacionales.
La Universidad Nacional de San Luis no es la única en situación de toma, sino que se suma a la Facultad de Filosofía de la UBA (Buenos Aires).
La toma en San Luis duró doce horas y fue suspendida ya que tanto docentes como estudiantes viajaban a Buenos Aires para participar de la Marcha Federal por la Educación Pública. Esta marcha se espera que sea masiva, los organizadores estiman que contará con la presencia de cientos de miles en las calles. Esto está ligado a que por primera ves en muchos años, todas las federaciones de docentes y estudiantes convocan y organizan un marcha de manera unificada.
Para esta semana, se espera que el Gobierno de Mauricio Macri cite al sector docente a la sexta mesa de negociación, pero no hay certeza que los funcionarios mejoren la oferta salarial que ya fue rechazada la semana anterior.
Al mismo tiempo, el Estado Nacional anunció en las últimas horas nuevas partidas extraordinarias de presupuesto para poder afrontar la crisis presupuestaria de las Universidades. Muchas de ellas vienen planteando que si no se modifica radicalmente la situación del presupuesto, no pueden garantizar el normal funcionamiento de las instalaciones. Esto sobre todo ha sido planteada por la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien sería una de las que recibiría más de 500 millones extras para evitar que se recrudezca el conflicto.
En el marco de la toma aquí en la UNSL, nos entrevistamos con los protagonistas.
Arturo Gómez Barroso, Sec. Gremial de ADU:
Gonzalo Martín, estudiante de la UNSL: